Veletas de Forja

Veletas de Forja

Veletas de Viento

Todos hemos visto veletas en lo alto de los tejados, forman parte del paisaje urbano y nos permite conocer la procedencia de los vientos .

Es una cosa sencilla: En su base lleva 4 aspas que indican los puntos cardinales y, sobre ellas, la flecha indica la dirección del viento.

Origen de las veletas


El origen de las veletas lo encontramos en los banderines de guerra. Los banderines de tejido eran los que mostraban la dirección del viento en las batallas, una información indispensable para facilitar la puntería de los arqueros. Esas banderas de tela fueron reemplazadas por elementos de metal decorado, con escudos de armas o insignias.


Se tiene constancia por varios escritos antiguos de la Mesopotamia, de alrededor del 3.500 a.C., que hablan claramente sobre un instrumento que se refiere a como indicador de la dirección del viento.

Aunque no se sabe bien quien pudo ser el creador, pero es obvio que en esta época se creó la astronomía, la astrología y el primer zodiaco.

Primera veleta

Se le atribuye a Andrónico de Cirro, un astrónomo griego que vivió alrededor del año 100 antes C , la creación de la primera veleta como instrumento meteorológico. Seguramente supiera de la existencia de la veleta y lo que hizo fue mejorar el diseño y hacerlo más ornamental. Como astrónomo le encargaron un horologium en Atenas, una especie de reloj astronómico muy popular en aquella época, es la famosa Torre de los Vientos.

Veleta de gallo

La primera veleta de gallo, se atribuye al Papa Gregorio I, el gallo es un símbolo del cristiano y es el emblema de San Pedro. Por tal motivo se empezó a formalizar su uso en las iglesias, ya que por aquellos tiempos eran los edificios más altos. De forma obligatoria ya fue por el siglo IX, el Papa Nicolás I​ ordenó que dicha figura se emplazara en cada campanario de cada iglesia. Un poco antes el Papa León IV , sabiendo la simbología del gallo, ordenó poner la veleta del gallo en la Antigua Basílica de San Pedro. Ya la iglesia católica manejaba los símbolos y en concreto del gallo se dice que representa la vigilancia del clero sobre el pueblo.

Precisamente es un gallo lo que corona otra de las veletas más antiguas de España: la de la Real Colegiata Basílica de San Isidoro, en León. La prueba del carbono 14 ha atestiguado que este gallo de cobre plomado recubierto de oro, e instalado desde el siglo XI como veleta en este templo leonés, data del siglo VI.

La torre sevillana está coronada por una cúpula sobre la que descansa la más famosa de sus veletas o giralda (llamada así por su movimiento circular sobre su propio eje), que, a su vez, dio nombre a la edificación completa después de que los sevillanos comenzaran a llamar a la veleta Giraldillo y a la torre simplemente Giralda. Esta veleta representa la Victoria de la Fe y está construida en bronce. La Giralda es un símbolo de la capital andaluza, aunque, paradójicamente, Sevilla no es precisamente una ciudad que sepa de vientos.

La veletas de viento con motivos de oficios han sido utilizadas también para indicar al vieajero la profesión del que habitaba en esa casa.

Nuestras veletas de viento están fabricadas en hierro y chapa y el sistema de pintura utilizado garantiza su durabilidad. Disponemos más de 40 modelos y dos tamaños a elegir con amplio surtido de motivos. Si entre los diseños ofrecidos no encuentra el que se usted busca podemos hacerle su propio diseño.

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